martes, 29 de agosto de 2017

Mujer poeta....mujer valiente



MUJER POETA...MUJER VALIENTE



Mujer, yo te conozco de mis eras...
 de cuando recogías las uvas
 que sembraban las estrellas.
 Vides profundas de racimos rellenas.

 Yo te conozco de los maizales,
 de la parcela aquella 
donde sacabas a hurtadillas
 las mazorcas tiernas,
 y se llenaban tus brazos
 con el fruto de la tierra.

 Yo te conozco 
de la hondura de tus versos,
 cuando dejabas a vuela pluma
 tus sinsabores
 en una ajada servilleta.

 Mujer laboriosa
 que escondías
 en tu alma de poeta
 aquel talento innato
 cual una fina perla.

 Pero emigraste
 por nuevos rumbos
 y echaste raíces
 en ajenas estepas.
 
 Mujer de lucha y avatares,
 que doblaste tu espalda
 para lavar ropa
 de gente extraña.
 Hoy eres madre
 y aún de noche batallas
 por la harina y el pan
 que con reprimidas lágrimas
 llevas a tu morada.

 En tus ojos
 van quedando huellas
 de horizontes lejanos
 cargados de desvelos...
 
 Tienes un hijo amado
 por el cual
 se hacen pródigas tus manos;
 y te vas abriendo camino
 a punta de hacha y espada.

 Has luchado
 y has vencido
 con tus poemas bajo el brazo...
 y hoy que ya se fueron los años,
 mi voz te aclama y te nombra:
 ¡Mujer poeta, 
valiente y esforzada!



INGRID ZETTERBERG

 Dedicado a mi amada hija Claudia
 cuando emigró a Estados Unidos

 Derechos reservados
 De mi poemario "Sendero de inspiración" 


viernes, 9 de junio de 2017

Mi balcón de luz


MI BALCÓN DE LUZ



"No me buscaste," 
me dices...
 y yo te digo con dolor:
 "Eres tú el que me dejaste
 en esta tregua interminable".

 Te adoro en esta ausencia
 que sangra
 como una calle larga;
 como un ayer
 al que ya le cae sombra.

 Te adoro
 en este patio que vas forjando
 con tus manos...
 para que yo viva,
 para que renazca mi alma.

 Yo sé que vendrás
 a mi balcón de luz
 y escribiremos juntos
 los cálidos versos,
 húmedos de lágrimas.

 Y nos visitarán melodías;
 violines del cielo
 bajarán hasta mi ventana.
 Aquí te espero
 para adorarte como ayer.

 Amado,
 tus manos están adornando
 con flores y cintas
 mi desierto... 
Ya no habrá más soledad,
 ya te acercas a mi umbral.


INGRID ZETTERBERG

Dedicado a mi amadísimo Jesucristo

Todos los derechos reservados
S.C. Cta. Nro. 1107040430657

(De mi poemario: Sendero de Inspiración)






 

domingo, 23 de abril de 2017

Sólo sé.....



SÓLO SÉ...

 



 Existes por siempre.
 Retumban los ecos
 de un destino adverso...

 es el dolor de la llaga abierta;
 son las tinieblas
 de una humanidad enferma...

 Pero todo yace dormido
 en tus manos eternas;
 el silencio de los niños
 regados como flores muertas;

 entre sangre y polvo 
sus ojitos se cerraron.

 Y el hambre se pasea
 entre lágrimas de madres,
 de senos enjutos, vacíos...
 que ya no alimentan.

 Existes por siempre.
 Entre tanta ruina tú mueves los hilos
 de vidas yacientes;
 de seres que agonizan
 en el hondo misterio
 de tu elevado pensamiento.

 Nada entiendo del horror
 sembrado en la tierra,
 nada sé del hombre que vaga incierto...
 ni porqué oh Dios mío
 tú permites su aniquilamiento;
 sólo sé que existes en secreto.




INGRID ZETTERBERG

Todos los derechos reservados
S.C. Cta. Nro. 1107040430657

De mi poemario "Sendero de inspiración"



 

Amor perdido


AMOR PERDIDO

¿Qué decir del tiempo que reímos gozosos?
 Largo y doloroso es tanto amor perdido;
 antigua juventud bulliciosa,
 se tornó de pronto en hojas caídas de adiós.
 Volamos juntos sobre alas níveas
 y atravesamos senderos que nadie conoció;
 solía solazarse nuestro amor sobre la laguna;
 tiempo misterioso que aún atesoro.

 En mi soledad creciente
 alzo mis ojos hacia las copas de los altos cipreses
 mientras un sabor salobre de angustia
 se mece sobre mis labios
 vacíos ya de tu tibieza. 
Han pasado los años fatigados 
y me refugio en un rincón de nuestra casona;
 olvidada de tus pasos, sus escaleras lucen telarañas.
 Y me invaden estas tormentosas horas bajo la sombra de tu recuerdo.



INGRID ZETTERBERG
 
 Todos los derechos reservados
 S.C. Cta. Nro. 1107040430657 

 De mi poemario "Sendero de inspiración" 

miércoles, 19 de abril de 2017

Canto al otoño


 CANTO AL OTOÑO

 

 Otoño bendito, ¡cuánto llenas mi alma!, 
espejos hay en el sendero...

 llovizna grata que dejaste huella;
 niebla que seduce;
 refugio cristalino.

 Hoy le canto a tu humilde belleza
 a tus árboles heridos
 de ocre y amarillo;
 a la profundidad de tus bosques,
 a tu alborada serena. 

 Vienes a consolarme
 inmenso y sencillo;
 otoño que te derramas como un lienzo.

 Quédate en mis caminos....




 Todos los derechos reservados 
S.C. Cta. Nro. 1107040430657 

 De mi poemario "Sendero de inspiración"








 

sábado, 15 de abril de 2017

¡Al fin se escuchan melodías!



 ¡AL FIN SE ESCUCHAN MELODÍAS! 



Con una rosa escarlata cambiaste mi gemir en danza.

Rosa de tus manos
 hija amada...

 Llegaste sigilosa
 irrumpiendo en mis cavilaciones
 poéticas...
 y con el perfume
 de tus jóvenes años
 ungiste mi tristeza; esparciendo brillo de escarcha en mi sonrisa apagada.

 Hoy regresas a mi regazo,
 al hogar en calma
 con mi nieta de la mano.

 Hoy las aguas azules
 de tus ojos 
refrescan mi alma
 y llueve un trinar de aves sobre el tejado de mi estancia.

 Has iluminado
 con tu presencia sutil
 todos los rincones de nuestra casa.

 Hay movimiento, hay vida después de tanta quietud...

 ¡Al fin se escuchan melodías! llanto dulce de niña...
 y tu voz en susurros derramando amor...
 mientras tu risa sonora
 viaja en ecos
 por nuestro tierno comedor.

 Regresaste
 por caminos secretos
 que sólo conoce Dios; coloreando mi soledad
 con los suaves matices de tu voz!  


INGRID ZETTERBERG

 Dedicado a mi amada hija Stephanie

 Todos los derechos reservados S.C. Cta. Nro. 1107040430657

 De mi poemario "Sendero de inspiración"







 

viernes, 14 de abril de 2017

Hacia ti vengo


HACIA TI VENGO

 

Vengo hasta tu umbral
 para morirme en ti
 y ofrendarte el aceite de mi oración.

 Vengo con pasos vacilantes
 porque ignoro si soy digna
 de tu celeste mansión.

 Pero te adoro alumbrada por tu luz;
 te extraño, y te pienso...
 Vengo a derramar mi esencia
 sobre tu frente amada,
 en silencio.

 Un cántaro de oro
 llevo en mi hombro,
 repleto de esmeraldas, zafiros y brillantes;
 para deslizarlas en tus cabellos
 cual una ofrenda amante.

 Vengo hasta tu templo
 para entregarte
 las flores que nacieron en mi pecho,
 para ungirte y coronarte
 con mi blanco velo.


INGRID ZETTERBERG

Todos los derechos reservados
S.C. Cta. Nro. 1107040430657


 POEMA DEDICADO A MI AMADO JESUCRISTO DE MI POEMARIO "SENDERO DE INSPIRACIÓN"




 




 

jueves, 20 de octubre de 2016

Flor envenenada


FLOR ENVENENADA 



Tengo el corazón herido
 con una flor que me desangra;
 margarita o crisantemo
 de mi dolor postrero...

 Versos que fugan
 sin decir nada,
 se ahogan en mi recuerdo.
 Un cielo abierto
 que no quiere volver.

 Tu voz amargando
 mis años viejos 
como pétalo amarillo 
lanzado cual daga
 en mi pecho herido...
 ¡mis manos no pueden
 contener tanta aflicción!

 Palabras tuyas
 cinceladas en mi alma
 como fuego que arrasa
 toda mi ilusión.
 No leeré más tus letras,
 con crueldad que dañan
 mi sensibilidad.
 Te ahuyento de mi vida 
como a un cuervo que lastima;
 como a flor envenenada 
que enluta mi jardín.




INGRID ZETTERBERG

 Todos los derechos reservados
 S.C. Cta. Nº 1107040430657

miércoles, 28 de septiembre de 2016

Al amado de mi alma


AL AMADO DE MI ALMA


Amado,
 que regresas del misterio; 
de tu encumbrado Reino;
 eres tú mi poesía.
 Mi hondo sentir
 se encamina
 hacia la pureza de tus aguas;
 allá donde todo es fragancia...
 aguas cristalinas como espejo
 en donde mi alma
 desea reposar.
 Tu silencio
 martiriza mi ser,
 mientras en oración
 se agitan mis anhelos;
 pero en tu magna piedad
 me dices calladamente,
 que entre tú y yo, Jesús,
 nunca habrá un adiós.
 



INGRID ZETTERBERG

 Todos los derechos reservados
 S. C. Cta. Nº 1107040430657

domingo, 4 de septiembre de 2016

Cuando me haya ido



CUANDO ME HAYA IDO


Cuando me haya ido 
y una losa blanca
cubra mis lágrimas...
hijos de mi entraña,
recién en ese álgido momento
se enturbiarán sus almas;
y escucharán mis pasos
leves y quebrados
recorriendo
los rincones enlutados.

Querrán una vez más
que llegue a sus oídos
el susurro de mi voz,
llamándolos...
¡hijos míos!

Caricias de madre,
miradas suplicantes
se habrán tornado en olvido.
Y ese beso ausente
quedará flotando lejos
de mis ansias de cariño.
Recién le darán valor
a las letras
concebidas en mi latido,
volcadas en sus nombres...
impregnadas de un amor
que sólo Dios conoce.

Cuando me haya ido
querrán llamarme
y caerán en la cuenta
con dolor e impotencia,
que ya por siempre
se habrá hecho tarde.



INGRID ZETTERBERG 

Dedicado a mis amados hijos

Todos los derechos reservados 
S.C. Cta. Nº 1107040430657








miércoles, 10 de agosto de 2016

Copito rosado


  
COPITO ROSADO


Vienes a mis brazos
volando
en la brisa de invierno
cual ave diminuta
agitando tus leves trenzas...
Vienes cual colibrí
de lejanos bosques,
pequeña y dulce mía;
copito rosado de algodón;
minúsculas manitas
que se aferran a mi cuello...
Oh, tarde de Julio
inolvidable y blanca,
me entregas la dicha
en esa nieta amada.
¿Cómo no amarla,
si trae a mis años
azules tiempos de paz?
Vocecita adormilada,
suave arrullo
que aprendió mi nombre
y me alegró en campanas
de felicidad.
Dos añitos de ilusión
en cánticos de amor;
esa eres tú
mi muñequita de Holanda,
Valeria de mi sangre,
ya sólo miro por tus ojos.;
ya sólo vivo para añorarte
y cuento los días
para mecerte en mi regazo
de abuela y madre. 


INGRID ZETTERBERG 

Dedicado a mi amada nietecita Valeria

De mi poemario "Fragancia espiritual"

Todos los derechos reservados
S.C. Cta. Nº 1107040430657






 


sábado, 30 de julio de 2016

Te pienso


Te pienso


¡Qué diminuta es la vida!
¡Qué incomprensible!
¡Qué ajena!

¡Pensar
que amé tanto
con ojos de niña
asombrados!

Y hoy que mido
el tiempo
transcurrido,
y penetro
en este enorme
pensamiento
que es la vida,

me hastío
de este quebranto
y contemplo
con ojos viejos,
la inmensidad
de este misterio.

Y me pregunto
llorando quedo,
¿para qué vivo?

Y porque amarte
es mi más perseverante
secreto;

ausculto tu mirar
distante,
sereno;

y recostando
mi rostro reflexivo,
surcado de años,

te pienso

y resignadamente
entiendo
para que vivo. 


 INGRID ZETTERBERG

Dedicado a mi amado Señor Jesucristo



Todos los derechos reservados
S.C. Cta. Nº 1107040430657

De mi poemario "Ciento cincuenta poemas del alma"
 
 

lunes, 27 de junio de 2016

A mi amado papá



 A MI AMADO PAPÁ 


Padrecito mío
no puedo desligarme aún
de aquella larga mirada triste
que extendiste hacia mi alma
por el viejo callejón.

Fue una tarde de tantas
en que yo abandoné tu casa;
y te dejé en tu antiguo sillón,
donde te tornaste niño
y balbuceabas a veces
incoherencias que punzaban mi dolor....

Era tu edad avanzada,
tu mente perdida
en un oscuro rincón...
sonreías tímidamente
y tu breve risa
terminaba siempre
entre tibias lágrimas 
que enjugaba yo.

Y así te fuiste ausentando
del sendero de la vida...
y una noche de mayo
me dieron la noticia...
no hubo llanto en mis ojos,
sólo una quietud
que venía
de lo profundo de tu alma,
hacia la mía...

Las hojas del almanaque,
fueron cayendo vencidas.

Y hoy que los recuerdos 
del ayer
avasallan mi sentimiento,
me diluyo en sollozos
que no puedo contener.



INGRID ZETTERBERG

(De mi poemario "Fragancia espiritual")

 Todos los derechos reservados S.C. Cta. Nº 1107040430657





 
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domingo, 12 de junio de 2016

Dudas disipadas



DUDAS DISIPADAS
 


Amado,
dudar de ti
yo no podría...
tú me has dado de beber
de tus manos
esa agua mansa
que viene de tu paz,
de tus claridades eternas.

Mas yo sé
que hay quienes dudan
de tu obra excelsa
y tus flores de escarcha
en el camino han hollado;
haciendo punzar
tus abiertas heridas.

Oh, Santo,
conocí seres que vagaban
confusos en la senda,
su pan cada noche era el llanto...
y descendieron  a las sombras
envueltos en la duda,
atados al quebranto.
Se refugiaron en las drogas;
y el alcohol fue el elixir
que aturdía sus pobres almas.

Pero un día escucharon tu llamado,
amoroso, más que el de una madre,
y sus dudas se disiparon
cual cortinas de oscuridad...
ante tu magnánima luz, se rasgaron.

Y hoy caminan seguros
en el estrecho sendero
que con tu sangre redentora
les has señalado.


Dedicado a mi amado Jesucristo

(De mi poemario "Fragancia espiritual")


INGRID ZETTERBERG

Todos los derechos reservados
S.C. Cta. Nº 1107040430657






 

viernes, 27 de mayo de 2016

¡Madre!


¡MADRE! 


Amada mamá,
ya te has ido
como esas hojas de otoño
que se dispersan
con el viento.

Nunca más
tu sombra humilde
rozará la alcoba
que te vio partir
aquel Noviembre.

Como esas aves
que emigran
hacia el misterio
te alejaste de mi sendero,
¡madre!

Como esas aguas
que se deslizan del manantial,
has descendido al silencio...
y mi voz olvidó
la palabra "mamá"

Mi voz gastada
ya no te nombra...
quizás a veces a solas,
inutilmente...
vuelvo a ser niña
y te llamo en mi dolor...

Pero tú te quedaste
en aquel oscuro rincón,
olvidada en tus cenizas...
y está desierto tu balcón.

¡Madre!
¡no te vayas!
que no dejen tus manos
de acariciar mis cabellos...
que el temblor de tus dedos
abra aún el precario monedero
para ofrecerme
unas monedas de puro amor.

¡Cuánto has aliviado mis penas!...
en cada época de mi vida
fuiste sembrando
tiernas semillas,
doradas y pulidas
en el huerto de mi corazón.

¡Madre!
Ahora ya reposas en mí...
te guardo en mi alma
para siempre
y tus últimas miradas
de ruego y silencio
descansan en mi recuerdo.


INGRID ZETTERBERG

(De mi poemario Fragancia espiritual)

Todos los derechos reservados
S.C. Cta. Nº 1107040430657






lunes, 9 de mayo de 2016

Dame...



DAME....


 
 Dame palabras de brisa
que mitiguen soledades.
Dame pétalos lilas
que tiñan con sus bondades
mi andar sin tanta prisa.

Blancos silencios
con la nieve del tiempo;
un pasar de años
apacibles y lentos.

Dame voces amables
que atisben mis umbrales;
que toquen a mi puerta
un caudal de emociones;
que me brinden su amistad
mariposas y gorriones...

Que mi sombra habite mi huerto,
y pueda cosechar
la labor de mis manos.
Dame un gesto tierno
en los ojos de mis nietos.

Que visiten mis pasos
aunque ya se hagan viejos;
que me inviten un dulce
de sus tesoros eternos.

Dame una fuente que ría
entre negras piedras sombrías;
y el sonido leve del agua
golpee suavemente mis mañanas.

Que alguien en la faz del mundo
se impregne con mi esencia
y vaya saboreando mis prosas,
mis versos y vivencias.

Dame largura de décadas
y cumplidas promesas.
Y no olvides que fui el ave mansa
que agonizó en la espera.

Que fui tórtola cobijada
bajo el alero de tu templo,
donde la blanca escarcha
me cubría de silencios.

Dame por fin tu abrazo
que ablande mis decepciones
cuando atraviese la luz
y me arrope en tu regazo.



INGRID ZETTERBERG

Dedicado a mi Padre celestial

(De mi poemario "Tu luz y mis versos")

Todos los derechos reservados
S.C. Cta. Nº 1107040430657