sábado, 19 de marzo de 2016

Dolor de Dios


DOLOR DE DIOS

 


Burrito blanco
 con tus orejas gachas
 vas atado a una carreta;
 y hoy te vi 
con tu mirada taciturna
 de soledades.
 
 Tienes los ojitos
 más hondos y callados
 que pasean el empedrado
 de tus aldeanas tardes.

 Te han herido...

 El látigo de tu verdugo
 ha dejado huellas de sangre
 entre el pelaje que cubre
 tu cuerpo enjuto
 y mal alimentado.

 Burrito mío,
 grisáceo y mustio
 como esos lirios cansados
 que van perdiendo
 el esplendor de su blancura.

 Hoy te ví al pasar.

 Iba la alargada sombra
 de tu silueta
 reflejando duelo
 entre las piedras,
 bajo este raro sol 
de invierno.

 Ni un quejido brotó
 de tu tristeza,
 pero en tu sola mirada
 iba todo el dolor del cielo.


 INGRID ZETTERBERG

 Todos los derechos reservados 
S.C. Cta. Nro. 1107040430657

 De mi poemario "Por los bosques del silencio"